“ Que alegría volver a Gotarrendura…
Un pueblo lleno de hermosura, de su aire limpio y su frescura»
Otro año más nos hemos concentrado todas las casas, en el encuentro ya ansiado tiempo antes del mismo.
Gotarrendura ha sido la casa escogida para este XVII Encuentro de centros y nosotras muy gustosas y contentas de que fuese así, pues nos queda la alegría del que todo el que viene vuelve a repetir, señal de que queda contento y de que se hacen bien las cosas y sin duda se pone de manifiesto los valores de la Congregación, como es el acogimiento y la amistad (y eso hay que saber apreciarlo y mantenerlo).
Han sido unos días muy bonitos y alegres y a la vez muy intensos, todas las casas han puesto su granito de arena para que todo marchase bien, aunque Gotarrendura haya sido la protagonista principal, no les quita valor a las otras casas.
Ya tiempo antes del encuentro hemos preparado todo con entusiasmo y muchas ganas para que finalmente todo saliese perfecto (y no queremos tirarnos flores, pero creo que así ha sido).
El itinerario y las actividades fueron muy diversas y entretenidas, pues el lunes día 11 fue la llegada poco a poco de las casas a Gotarrendura donde les dimos un buen recibimiento, con los consabidos abrazos, besos y alguna que otra lágrima, de alegría ¡¡Por supuesto!!, merendamos todas juntas y sobre las 19:30 h se fueron a descansar al hotel de Ávila.
Ya en el Martes día 12 nos congregamos todas de nuevo en Gotarrendura para ir de excursión al pueblo del Oso, en donde hicimos muchas actividades entre ellas: Un dibujo del eclipse del sol (que nos explicaron que habrá el 12 de Agosto en Ávila, más concretamente en Arévalo), plantamos una lechuga y las más intrépidas y aventureras se montaron en tirolina.
Después comimos en el restaurante de allí (todo estaba exquisito) y después de un rato de sobremesa (con café incluido) fuimos a visitar los animales, nos cayó un gran aguacero, pero no nos impidió ver a las cabras, vacas y los caballos, en donde nos hicimos fotos con ellos y los acariciamos y peinamos (fue un momento precioso), luego después de la merienda sobre las 19’00 h regresamos a casa y como no podía faltar y siendo el mes de Mayo rezamos las flores a la Virgen María y le ofrecimos el día tan bueno que habíamos pasado.
Ya en el día 13 Miércoles sobre las 10’15 h fuimos todas a Ávila a ver la Cría Caballar y la exhibición de perros que fue algo único y muy bonito y a todas les gusto mucho, pues eso no se suele ver muy habitualmente.
Después para comer regresamos a Gotarrendura y las cocineras nos deleitaron el paladar con sus buenos guisos, que desde aquí se merecen un HURRA, pues todos estos días culinariamente hablando han sido muy buenos y no ha faltado ningún detalle, gracias a Amparo y Mariví, que pusieron todo de su parte para tenernos contentas.
Después de la comida y un rato de reposo tuvimos discoteca, en donde nos desfogamos todas hasta caer rendidas, hubo música para todos los gustos y después se fueron todas las casas a descansar al hotel de Ávila.
Ya en el día 14 Jueves sobre las 11’00 h tuvimos Bingo, con regalos donados por por la ONG de Avanza, en donde las chicas se llevaron unos hermosos peluches y fue todo muy participativo y entretenido.
Sobre las 12’30 h tuvimos la Eucaristía (oficiada por el padre Juanjo y nuestro capellán D. Jesús) y como se suele decir, de la misa a la mesa y allí en el pabellón seguimos disfrutando de la buena comida de nuestras cocineras.
Acto seguido se hizo la entrega de regalos, donde cada casa dio con mucho cariño un detalle, que lo más valioso era con el amor con el que estaba hecho, nos hizo mucha ilusión.
Después como a las chicas les gusta tanto ir de compras se abrió en nuestro centro el mercadillo solidario donde cada chica pudo dar su aportación a cambio de cosas bonitas y vistosas y muchas muy prácticas.
Una vez puesto nuestro granito de solidaridad, disfrutamos de una gran fiesta flamenca amenizada por el Coro Rociero Virgen de Sonsoles, donde disfrutamos, reímos y bailamos a partes iguales.
Después de todas estas actividades ya se iba presagiando la hora de la despedida, pero antes de ese momento y llenas de pena pero al mismo tiempo alegres por haber pasado estos días tan felices, donde hemos compartido y puesto en común muchas cosas…; pero esperamos felices al próximo año y no nos decimos adiós sino un hasta pronto y hasta el próximo encuentro, si Dios quiere.
Se nos quedo un vacío a todas, pero llenas de alegría y satisfacción de haber hecho todo con positividad, ganas y mucho cariño.
Damos gracias a todas las casas y a todos los integrantes de las mismas y un abrazo y un aplauso muy fuerte a las Hermanas, que son las que hacen posible que se realice todo y esperando se hagan muchos años más.
Y yo digo con mucho cariño y todo el amor que llevo dentro ¡¡Bravo por nuestro Encuentro!!.
Os queremos y recordamos durante todo el año con ganas de volver a veros a todas.
Carmen Botella











